Potaje de garbanzos con espinacas y bacalao

El potaje de garbanzos con espinacas y bacalao, es unos de los clásicos platos de cuchara en Semana Santa, para guardar la vigilia, pero la verdad es que podemos tomarlo en cualquier (o casi) época del año.
Es uno de esos platos reconfortantes, sin ser pesados, con proteína vegetal y animal, además de verdura, lo que lo hace muy completo.
Hemos utilizado garbanzos castellanos, que son de tamaño mediano, gustan a todo el mundo y sirven también para otras recetas como ensaladas o hummus.
El bacalao que utilizamos en este caso es desalado, hay varias opciones: fresco, desalado, salado (tener en cuenta para desalarlo previamente).
Un buen pimentón como es el de la Vera, marca la diferencia, pero si os resulta muy fuerte, podéis utilizar el otro pimentón también de calidad.

Ingredientes (para 4 – 5 personas):

  1. Dejamos a remojo 12 horas los garbanzos. Pasado este tiempo colamos.
  2. Cocemos los garbanzos unos 12-15 minutos en olla a presión. Reservamos.
  3. En una sartén sofreímos la cebolla picada, el ajo picado, cuando estén doraditos añadimos un toque de pimentón y las espinacas.
  4. Una vez que esté listo, añadimos la verdura a los garbanzos.
  5. Sumamos al guiso el bacalao y damos un hervor a todo durante unos minutos que se junten todos los sabores.
  6. Pelamos el huevo cocido y añadimos a cada plato al servir.

Como veis, es un plato muy sencillo, cunde mucho y además ¡está riquísimo!